El ternasco de Aragón tiene Indicación Geográfica Protegida (IPG) y representa un tesoro gastronómico para la comunidad. Sus estándares de calidad se basan tanto en la selección de razas autóctonas aragonesas (Ojinegra de Teruel, Roya Bilbilitana, Rasa Aragonesa, Maellana y Ansotana), como en la forma de crianza que aprovecha el territorio y el medio rural, tanto en pastos de montaña, como en zonas más áridas del Valle del Ebro.

Cómo conservarlo

Conservar en la zona fría de la nevera de 2 a 6 grados durante 2-3 días, sino congelar.

Cómo disfrutarlo

En una barbacoa de categoría las chuletas de cordero brillan por sí solas. Su elaboración es tan sencilla, que en este caso, preferimos darte algunas ideas para rematar la faena por todo lo alto.

Para maridar.

Las chuletas asadas es una carne deliciosa, grasa y de sabor intenso. En este caso un tinto joven de Rioja de las variedades Tempranillo o Cabernet Sauvignon ayudarán a suavizar. Y si prefieres cerveza, una refrescante Pale Ale, combina perfectamente con los matices que añaden las brasas.

Con un punto diferente.

Aunque sólo con sal son perfectas, prueba a darles un toque añadiendo un majado de ajo, perejil y aceite cuando les des la vuelta en la parrilla.

Un truco

Si dispones de leña de sarmiento, no lo dudes: es la mejor para tus chuletas. Y si quieres darle un aroma especial, añade romero o tomillo sobre las brasas.

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